La muerte llegó primero

Drojan Lugo

Estaba a punto de salir a la calle cuando convino que no quería salir a la calle, así que dio marcha atrás y regresó sobre sus pasos. Se estaba acomodando en su sillón dispuesto a continuar disfrutando de una serie en la tv cuando pensó que tenía que salir a la calle y cruzar la avenida. Se quedó un momento sin saber qué hacer, luego se paró, se puso su sombrero y se encaminó a la puerta. Al salir volteó a su derecha, después a su izquierda. La avenida estaba libre. Cruzó lentamente disfrutando de sus movimientos rítmicos, casi marciales. Luego hizo otro tanto de regreso a su casa. Al momento de introducir la llave en la cerradura de la puerta  convino que no quería aún entrar en su casa. Vio a la izquierda, luego a la derecha y cruzó nuevamente la avenida ya no muy convencida de que quería hacer en realidad eso. Cuando estuvo del otro lado convino que no quería estar en la calle, pero tampoco regresar a su casa. Así que antes de cruzar la avenida ya no volteó ni a la izquierda ni a la derecha.

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