Solicitud de amparo topa con autonomía de la UNAM

Lía Ruiz, de 15 años, solicitó un amparo para que las autoridades educativas respetaran su derecho humano a la educación y el lugar que se ganó en el Colegio de Ciencias y Humanidades, CCH Azcapotzalco, con 103 aciertos en el examen de admisión, cuando solicitaban 91 para su ingreso; sin embargo, le fue negado.

A Lía se le violó su derecho a la educación, a pesar de entregar su certificado de secundaria con 9 de promedio y de ampararse para que se respetara el lugar que ganó en el CCH Azcapotzalco.

La historia de Lía por la vía legal comenzó, porque la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems) determinó que los certificados debían expedirse con fecha máxima del 9 julio y el de ella, la Secretaría de Educación Pública lo fechó con 23 de julio, debido a retrasos por pandemia. Luego la jueza que revisó su amparo, determinó que era improcedente, debido a la autonomía de la UNAM.

Excélsior ha documentado desde 2020, las historias de estudiantes de secundaria que se han quedado fuera de instituciones de la Universidad Nacional Autónoma de México, debido a los retrasos en la expedición por pandemia, dejándolos fuera de las opciones que ganaron por puntaje en el examen de admisión y por promedio en el certificado de secundaria.

Algunos alumnos han logrado recuperar su lugar, ya sea porque la UNAM directamente restituye sus derechos o porque un juez así lo determinó vía amparo, sin embargo, la situación académica de Lía, hoy está en el limbo.

Es como una montaña rusa de emociones: frustración, ansiedad, nervios, enojo. Es un año, por así decirlo, perdido. Es un año en el que no voy a estudiar, en el que no voy a hacer nada. Y por mi edad, tampoco es que pueda conseguir trabajo”, lamentó Lía, en entrevista.

Lía siente ansiedad y depresión, a causa de su inactividad e incertidumbre sobre su situación académica, mucho más, porque es una joven, que no se ha quedado sin estudiar.

Soy una persona que no le gusta estar parada’’, aseguró.

En su familia también existe un profundo sentimiento de tristeza y de decepción ante la actuación de las autoridades académicas y judiciales que, en lugar de proteger su derecho humano a la educación, la han enviado a la incertidumbre.

Mi hija se quedó sin lugar en el bachillerato, cumpliendo con todos los requisitos. Es triste ver esta situación. No solamente le sucede a Lía, les pasa a muchísimos chicos, que se quedan sin escuela, por la negligencia de las autoridades educativas. Qué feo tener que decir que debo luchar por el derecho de mi hija a la educación, cuando los derechos se deben dar y no luchar”, afirmó Rocío Hernández, mamá de Lía.

Al revisar los resultados del examen de admisión y verificar que a pesar de haber obtenido 103 aciertos, Lía estaba sin opción al CCH Azcapotzalco, su mamá recorrió varias escuelas, donde le informaron vía telefónica, que autoridades del Comipems podrían atender el caso, pero no hubo resultados.

Fue un fin de semana, que estuvimos de arriba para abajo, sin embargo, el Comipems es una entidad fantasma, no existe, no hay lugar a donde ir o con quién hablar. Nadie se hace responsable de haber rechazado a tu hijo”, reprochó.

Ante la desesperación por no tener más recursos a los cuáles recurrir para hacer valer el derecho a la educación de Lía, Rocío leyó la nota de Excélsior, de otros alumnos, que vivieron una situación similar y que se ampararon para recuperar su lugar.

El abogado de la firma legal Trusan & Roma, Rodolfo Martínez Ayala, quien ha representado a decenas de estudiantes desde 2020, para exigir a la SEP emitir sus certificados de secundaria y a la UNAM restituir los lugares que se han ganado en el examen de admisión, presentó el amparo 1109/2021 para este caso.

La jueza Novena de Distrito en materia administrativa en la Ciudad de México, Dinorah Hernández Ramírez, decidió desechar, sin ningún fundamento, la demanda del juicio de amparo indirecto que promovió Lía, a efecto de que se reconociera su derecho humano a la educación”, indica el abogado.

El argumento de la jueza es que la UNAM tiene una autonomía y eso le impide al Poder Judicial exigir que la institución restituya a Lía su derecho.

Es cierto, que la UNAM tiene autonomía, pero es para establecer sus planes de estudio, el ingreso de su personal académico y su manejo de su presupuesto. No es una autonomía que la exime de lo que establece la Ley General de Educación, que como autoridad educativa tiene la obligación de organizarse y coordinarse con las demás dependencias, como lo es la SEP, para garantizar el derecho a la educación”.

Hasta hoy, la UNAM desconoce la situación de Lía, porque la demanda de amparo fue desechada y ni siquiera notificada.

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