Esma Bazán combina dramaturgia y filosofía para confrontarnos con lo que llamamos vida real

Ana Laura Jaso

El ser humano es muchas personas dentro de un mismo envase. “Las máscaras sociales se quitan y se ponen según sean las circunstancias”, asegura el dramaturgo y director de escena Jorge Esma Bazán (1940), quien escribió Carnaval en blanco y negro, (Editorial Lectorum), un ensayo en el que combina dramaturgia y filosofía para confrontarnos con lo que llamamos la vida real.

A decir del autor, ésta es una reflexión de cómo los seres humanos hacemos teatro todo el día sin importar el lugar o la circunstancia en la que nos encontremos. “Carnaval en blanco y negro, a mi juicio, es un libro para invitarte a pensar en ti mismo y en las complejas realidades cambiantes a cada instante. Es una gran metáfora en la que el carnaval es la vida real y las máscaras que utilizamos nos llevan a la ficción y nos enseñan a evadirnos de todo aquello que nos angustia.

En entrevista con Excélsior, Esma Bazán destaca que se apoyó tanto en la dramaturgia como en la filosofía para realizar este ensayo. “La dramaturgia es la máscara que nos colocamos para engañar a los demás en  la vida real y la filosofía es el laberinto para engañarnos a nosotros mismos y así poder salir airosos de nuestras propias mediocridades y debilidades”.

El licenciado en comunicación educativa y autor del monólogo Atila habla de los diferentes tipos de máscaras que existen. “La máscara política es la más cambiante y con una capacidad multiplicadora asombrosa. En otro escenario, la máscara que utiliza un actor es premeditada y ensayada; pero el fenómeno más interesante es el que sucede cuando el actor se baja del escenario y la máscara no se quiere despegar de su piel”.

Desde su perspectiva, ¿las sociedades son conscientes de la utilización de la máscara colectiva? La interacción social nos obliga a ser alguien diferente a nosotros, asegura Esma Bazán. “Sí hay una consciencia colectiva, hacemos teatro toda la vida e incluso, le hacemos teatro a nuestra propia máscara, para engañarla en la vida real”.

El autor de la obra Donde los árboles, Claudio recibió el Premio Celestino Gorostiza en 1967. Sostiene que la gran máscara colectiva es la que niega la solidaridad y la igualdad.

Una persona muy humilde me dio un día una gran lección, al enseñarme cómo la máscara que aparenta ser muy inocente es la más peligrosa y la que más te acecha y se burla.”

Esma Bazán señala los diferentes elementos que acompañan a la máscara a lo largo de la vida.

Por más que hagamos planes, lo más divertido es que nunca sabemos que seguirá al instante anterior”.

Y habla de escenario, telón, texto y personajes. El escenario, indica, lo definen tu educación y nivel socioeconómico.

El texto, agrega, “es el diálogo interior en nuestras tres vidas: la real, la ficcional y la virtual”, mientras que los personajes son impredecibles. No se trata necesariamente de nuestros familiares ni de nuestros amigos, ellos son coprotagonistas.

Los personajes en este carnaval los representan nuestros antagonistas y los envidiosos. No olvidemos que la envidia es la emoción más perversa”.

Esma Bazán hace un alto y  habla sobre la pandemia de covid-19. “En este libro me permito tratarla como un virus letal y desconocido, porque cuando escribía este ensayo no existía la pandemia, pero sí la premonición latente de su amenaza. Siempre”.

Sin olvidar la importancia del reconocimiento en la vida de cualquier persona, Esma Bazán reflexiona: “Tú eres el arquitecto de esa realidad cambiante que te acompañará cuando llegue la hora de los abismos. Al principio y al final –como está escrito en el libro– tú destruyes y construyes al personaje que elegiste para ser reconocido en otros tiempos. El ser humano que somos siempre está buscando a otro en su interior”.

Otro escenario posible en este carnaval, destaca el escritor y dramaturgo, puede suceder al llegar la hora del telón final en el que sólo balbuceas “mi vida pasó como si no la hubiera vivido”.

Y finaliza:  “El presente no se detiene. Carnaval en blanco y negro es un libro y la vida es una ficción con esperanza.

 

MURIÓ BLANCA ESTELA TREVIÑO

La escritora Blanca Estela Treviño (1950-2021) falleció el sábado 24 de julio, informó el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura en un comunicado de prensa.

Treviño García estudió el doctorado en Literatura mexicana en la UNAM y Literatura española en el Instituto de Cooperación Iberoamericana de Madrid. 

Entre sus publicaciones destacan: Catorce escritoras mexicanas frente a sus lectores (2010), La vida en México en el siglo XIX. 1812–1910 (2011).

-De la Redacción

Foto: Cortesía INBAL

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