Quiénes ganaron la elección?

Plácido Garza

Les platico: ayer ganaron los que con bastón, en silla de ruedas, cojeando, asistidos por brazos y manos samaritanos, sin colarse en la fila, con niños, con mascotas, con sed, con hambre, con ganas de ir al baño y no habiendo baños, se formaron para emitir votos estoicos y esperanzadores que aspiran a que México cambie, de una vez por todas.

Ganamos -porque en esas anduvimos- quienes hubiéramos querido que en la cumbre del cerro hubiera una casilla para votar allá mero y mezclar la obligación con la diversión, por mas irreverente que suene esta propuesta.
Quienes pudiendo quedarse en la comodidad del encierro pandémico dominguero, salieron a como pudieron a aguantar horas enfilados sin chistar o chistando, pero ahí siguieron.

Y al menos en Nuevo León, en el caso de la gubernatura, todo parece indicar que ganó el único de los cuatro punteros que se hizo acompañar de su cónyuge desde el principio y no se le soltó en ningún momento porque además lo hizo con orgullo de ella y con toda la visibilidad y reconocimiento que su estado civil ameritaban.

Esto sí que es saber educar a los hijos.

QUIENES PERDIERON?

Al menos en Nuevo León -por la gubernatura- al parecer, quienes no hicieron de entre los candidatos punteros, lo que sí hizo con su cónyuge, el que parece haber ganado.

Unos por no estar casados pero con novia o novias declaradas, y también quien porque sus “estrategas” le convencieron, casi lo escondiera.

También perdieron los candidatos que haciendo gala de su fama de gandallas, llegaron a la fila y se colaron por delante de 100 que antes que él ya la hacían en medio del sol que caía a plomo cerca del mediodía. A ti de lo digo, Adrián de la Garza, no te hagas el occiso, el inocente o el finado.

Con bastón y un buen brazo samaritano.

CAJÓN DE SASTRE

“Ganamos los que fuimos a votar y los votados, y perdieron los que no lo hicieron en un sentido ni en el otro”, dice la irreverente de mi Gaby, mostrando orgullosa su pulgar pintado.

La irreverente con la evidencia de su dedo.

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