AMLO necesita de Televisa . Su apoyo fue importante en 2018, afirma la coautora de El Tigre

Obed Rosas

CIUDAD DE MÉXICO, 27JUNIO2018.- Andres Manuel Lopez Obrador, candidato de MORENA a la presidencia de la república, realizó su cierre de campaña presidencial en el Estadio Azteca ante un lleno total del coloso de Santa Ursula. FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

La relación entre Andrés Manuel López Obrador y Televisa dio un vuelco que se volvió evidente en la elección de 2018 cuando el entonces candidato de la coalición ”Juntos Haremos Historia” cerró su campaña ante un pletórico Estadio Azteca, construido durante la gestión empresarial de Emilio Azcárraga Milmo“El Tigre”, el cual pertenece desde entonces a la televisora que este hombre de negocios llevó a la cima.

“En el pasado, Andrés Manuel López Obrador era muy crítico de Televisa, calificaba a la empresa como parte de la mafia en el poder, y repentinamente esta relación mejoró considerablemente hasta el grado de invitar a los empresarios ejecutivos de Televisa a su cierre de campaña, a cenas empresariales y cortejar ese apoyo que Andrés Manuel inteligentemente se dio cuenta que necesitaba si iba a alcanzar una victoria tras competir por una tercera vez, en un tercer intento por gobernar”, comenta en entrevista con SinEmbargo, Claudia Fernández, coautora de El Tigre. Emilio Azcárraga y su imperio Televisa, (Debolsillo), una extensa biografía de Azcárraga Milmo.

Este texto periodístico cumple 20 años de haber salido a la luz y para festejarlo se ha publicado una cuarta edición, en la que Fernández junto a Andrew Paxman, el otro autor, brindan un prefacio que contextualiza la situación actual de la televisora en el Gobierno de López Obrador, quien ha tejido “matrimonio por conveniencia” con esta empresa como lo demuestran algunos actos como su cierre de campaña en 2018, pero también como ha quedado de manifiesto con la integración de un consejo empresarial en el cual está sentado Bernardo Gómez Martínez, vicepresidente ejecutivo y miembro de la oficina ejecutiva de la presidencia de Grupo Televisa, en cuya casa el Presidente se reunió en 2019 con Jared Kushner, yerno y asesor del expresidente Donald Trump. 

“Esta es la cuarta edición del libro, en cada edición hemos tratado de incluir un epílogo o un prólogo que contextualice al libre en el México actual.  En esta última edición revisamos cuál ha sido la relación de Televisa con Andrés Manuel López Obrador”, señala al respecto Fernández. 

López Obrador junto a Belinda, actriz y cantante de Televisa, durante su cierre de campaña de 2018. Foto: Saúl López, Cuartoscuro.

Para la coautora de El Tigre, es claro que López Obrador necesita de la televisora que en su época dorada controló el 90 por ciento del mercado —preponderancia que durante años el propio Andrés Manuel pidió ponerle un punto final— e incluso señala que si bien su triunfo en 2018 no dependió totalmente del respaldo que le dio esta empresa, sí tuvo un peso importante.  “Si el apoyo de Televisa no definió el triunfo de AMLO, sí fue un factor considerablemente importante en su victoria”, comparte.

Actualmente, Televisa junto a TV Azteca y La Jornada, son los principales medios que reciben recursos del Gobierno a través de la publicidad oficial, la cual se vio drásticamente reducida con la llegada de Andrés Manuel López Obrador al Gobierno. 

La cuarta edición de “El Tigre. Emilio Azcárraga y su imperio Televisa”. Foto: Especial.

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—¿Fue decisivo el respaldo de Televisa hacia Andrés Manuel López Obrador para su triunfo en 2018? 

Televisa ha jugado un papel central para mantener el status quo en nuestro país. Es uno de los pilares de la democracia mexicana que, para bien o para mal, ha respaldado al Gobierno vigente.En esta última edición revisamos cuál ha sido la relación de Televisa con Andrés Manuel López Obrador. Es muy interesante este matrimonio por conveniencia entre Andrés Manuel López Obrador y Televisa a partir, más o menos, de 2017. En el pasado, Andrés Manuel López Obrador era muy crítico de Televisa, calificaba a la empresa como parte de la mafia en el poder, y repentinamente esta relación mejoró considerablemente, hasta el grado de invitar a los empresarios ejecutivos de Televisa a su cierre de campaña, a cenas empresariales y cortejar ese apoyo que Andrés Manuel inteligentemente se dio cuenta que necesitaba si iba a alcanzar una victoria tras competir por una tercera vez, en un tercer intento por gobernar. Yo creo que si no fue definitivo, si no definió el apoyo de Televisa la victoria de Andrés Manuel, sí fue un factor considerablemente importante en la victoria. 

–¿Ayudó a Televisa haber apuntalado un proyecto de Gobierno como el de Enrique Peña Nieto?

—Hay muchos paralelos entre la elección de (Carlos) Salinas en 1988 y de Enrique Peña Nieto en el 2012, en el que Televisa jugó un papel importante para ayudar al PRI a recuperar su presencia y cambiar la percepción que tenía la mayoría de la población de México. No sé qué tanta influencia ejerció en el proyecto de Gobierno, pero sí sé que el apoyo fue importante, pero también Televisa, en esta relación simbiótica de la que hablábamos inicialmente, también vio que había que apoyar al candidato que tenía más posibilidad de victoria para gobernar, y por eso también cambió sus rayas.

—¿La cúpula al frente de Televisa se ha configurado como un “soldado” al servicio de la denominada Cuarta Transformación o esa dinámica entre este grupo de medios y el Gobierno ha cambiado?

—La relación que tenía Emilio Azcárraga Milmo con la Televisa de los ochentas y los noventas es muy diferente a la relación que desarrolló su hijo a partir del nuevo milenio con el Gobierno. En el pasado, Emilio Azcárraga Milmo se declaró soldado del PRI, luego soldado del Presidente, y ahora creo que esta relación es mucho más abiertamente de conveniencia de quién va a beneficiar más a la supervivencia de la empresa. Televisa gozaba de un cuasi monopolio en los noventas con casi 90 por ciento del mercado, ahorita más o menos está en un 60 por ciento, controla un 60 por ciento del mercado, por varios factores externos, la fragmentación del mercado de información, el acceso a la información por otros canales, incluyendo las redes sociales, etcétera, y otros competidores. Sin embargo, sigue siendo un jugador importante en la vida nacional. Yo creo que ya no es ese soldado del sistema, es más bien apostarle a la supervivencia de la empresa y el mantener el status quo para su beneficio, así como por el beneficio del Gobierno en el poder.

—La realidad es que pese a los recortes, esta televisora, junto a TV Azteca, que se ha mostrado afín al Gobierno, y el diario La Jornada concentran más de la mitad de la publicidad oficial, ¿López Obrador, quien durante años mantuvo una relación ríspida, necesita de Televisa?

—Yo creo que sí, absolutamente. Tú sabes de la influencia que tiene la televisión abierta todavía en la gran mayoría de la población, aunque actualmente el mercado está mucho más fragmentado y el acceso a la información no está concentrado en unos canales. En el pasado, te sentabas con tu familia frente a un televisor y ese era el entretenimiento familiar. Y entonces veían la novela del Canal 2 o el Noticiero de Jacobo, juntos, quizá alguien iba a otro cuarto y prendía la radio y escuchaba música u otro tipo de información. Hoy en día tienes Netflix, tienes Televisa, televisión abierta, tienes Internet, tienes YouTube, tienes Facebook, tienes todas las plataformas sociales, tienes tantas avenidas, que es difícil concentrar o mantener un poderío en la distribución de la información. 

La publicidad se convierte entonces en un apoyo muy importante para la supervivencia de estos medios, y cuando consideras que Google y Facebook están también peleando por esa publicidad en el mercado, te das cuenta de lo que tiene que hacer Televisa hoy en día para mantener esa posición en el mercado. Dicho esto, el Gobierno todavía tiene que invertir en publicidad en este tipo de medios para mantener cierto control en el mensaje que pueden transmitir a la mayoría de la población.

—Hablando de estas nuevas dinámicas, ¿qué impacto mantiene aún Televisa sobre el grueso de la población, sobre todo en una época en donde las redes sociales han tenido un impacto determinante en la agenda pública, una situación que el mismo López Obrador recalca?

—Este fenómeno que describes no es exclusivo de México, lo vemos en todo el mundo. La influencia de las redes sociales en cada país y en cada estado es muy importante. Ve lo que pasa con Donald Trump en Estados Unidos y la influencia que tuvo su participación en las redes sociales en el moldear la agenda pública en ese país y las consecuencias que esa influencia tuvo, lo mismo pasa en otros países.

En México ese es uno de los principales retos de Televisa. El cómo generar contenido de interés, y no sólo en Televisa, pero cómo modificar la distribución de contenido, no sólo a través de una televisora, sino a través de una empresa multimedios, y creo que Televisa ha explorado bien estos canales tratando de combinar todas estas nuevas plataformas para distribuir ese contenido de la mejor manera, y creo que no hemos visto el final de esa historia, es una historia de que continúa y tendremos que ver cómo se adapta a esta nueva realidad.

—En cuanto a Emilio Azcárraga Milmo, personaje que retratan en este libro que se ha vuelto un clásico, ¿cuál fue su legado en cuanto a la relación del poder político y el económico? 

—El personaje de Emilio Azcárraga Milmo, que retratamos Andrew Paxman y yo en esta biografía, tuvo una gran influencia en cómo se moldeó la cultura y la personalidad del México de fines del siglo XX, por eso lo elegimos como el foco de nuestro trabajo por su influencia, no sólo en el ámbito económico, sino también en el político, cultural, deportivo en nuestro país. Su legado es muy amplio, tuvo una gran influencia en varios sectores. 

Es un hombre de claroscuros que por un lado tenía una gran pasión por México, era un gran patriota, e influyó en la distribución de la cultura más allá de las fronteras mexicanas e invirtió en la conservación de la cultura de México a través de museos y diversas iniciativas.  También, para bien y para mal, tuvo una gran influencia en el cómo se desarrolló el deporte, particularmente el futbol, en México y en cómo participó en competencias internacionales, lo cual ha tenido efecto en el desarrollo de la Selección Nacional, en las competencias internacionales.

En lo político, fue un pilar que ayudó a la supervivencia de un partido por más de 70 años en el poder; en lo económico, tuvo un gran monopolio en la televisión. Entonces, su legado aunque ha sido modificado por el desarrollo de nuestro país todavía lo puedes ver en varias áreas. Es muy difícil de medirlo, por la amplitud y por dónde tenía los hilos en la cultura y en la vida mexicana.

Andrew Paxman y Claudia Fernández en la presentación de la biografía de Emilio Azcárraga Milmo. Una imagen del 14 de marzo de marzo de 2000. Foto: Cuartoscuro.

—¿Es posible entender el México contemporáneo, con sus defectos y atributos, sin la influencia de la Televisa que El Tigre edificó?

—Hablamos Andrew y yo de algunos de los legados que todavía vemos en la vida nacional, en términos de los valores que fueron distribuidos por el contenido televisivo a través de los cuatro canales que controlaba Televisa, bajo el mando de Azcárraga Milmo, en términos de los estereotipos de los pobres y los ricos, los estereotipos en términos del racismo en México, y el cómo era retratada la gente mexicana en las telenovelas o programas de cultura pop, y el sexismo también, que las mujeres no tenían un lugar prominente en la empresa, en el área ejecutiva o en las tomas de decisiones, era una empresa en la que las decisiones eran tomadas por el sexo masculina.  Muchos de esos valores han permeado en las generaciones posteriores de cuando Emilio Azcárraga Milmo estaba al mando de Televisa, gracias a los estereotipos y los valores que fueron transmitidos por la televisión en esos momentos.

—¿Este legado qué impacto ha tenido esto en la polarización que diferentes voces, señalan, existe en el país actualmente?

—Hay ese legado de valores que fueron hilvanados en todas las historias de las telenovelas, en las que el estereotipo de la pobre niña buena subía en términos de la escala social sólo por dos vías: se casaba con el hijo rico de la familia donde trabajaba en servicio o era echada de la casa de servicio y ella mejoraba su situación, salía adelante y luego regresaba por su venganza. Era reforzar esta aspiración a la heroína de la telenovela y la edificación de los villanos, y siempre, no importaba qué tan pobre fuera la heroína y qué tan pobre fuera la villana, siempre elegían personas rubias con ojos azules y tez blanca que no se identificaba con la mayoría de los rasgos físicos de nuestra población, y eso yo creo que eso todavía, de cierta manera, ha sido heredado en cómo perciben las generaciones actuales la belleza y el éxito en nuestro país en este momento. Hay que recalcar que eso no es únicamente vía Televisa, en gran parte tiene que ver con la mercadotecnia y con los valores que son transmitidos a través de eso, pero si me preguntas si Televisa ha sido un factor influyente en esta nueva realidad, yo diría que sí.

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