La magia de una puesta de sol que no se dio

Plácido Garza

Treasure Island, Fla.- De tan poética que fue la escena, no me atreví a tocar el libro para ver su portada.

Les platico: a las casi 6 y media de la tarde soplaba un viento que de tan frío, hizo que mi Gaby buscara buen resguardo.

Friolenta que ella siempre ha sido y que por ende busca con denuedo el sol, sin darse cuenta de que de tanta luz que despide, lo lleva adentro.

Yo quería ver el atardecer en aquella playa porque se llama precisamente así, Sunset Beach, pero un nublado  bien cerrado lo ocultó a mis ojos y a los de quienes salieron de donde andaban para verlo.

Y apenas caminé por aquella playa que muy rápido se quedaba sola, vi la escena y me olvidé del mar y del sol por un momento.

Nadie cerca había de aquella silla que se llenaba de una arena blanca, que de tan fina, se metía por cuanta rendija a su paso se le abría.

“Petra”, leí en la página del capítulo donde abierto estaba aquel libro “abandonado” de momento por quien su lectura poseía, y así de impulso traté de imaginarme si de mujer u hombre se trataba.

El viento hojeaba aquel libro como si también estuviera disfrutando su lectura.

Solitario él y solitario yo en aquella playa desolada, la bravura de un mar desatado por el fuerte viento le dio marco a…

“I can’t sleep, again. My necklace is sticking to my neck. I am sitting on the floor in front of the electric fan and the cool air feels good against my face.
Very quiet I’m talking into the fan so I can hear the buzzy, low voice it blows back at me. “I’m Petra, Princess of the World”, I say. I hear something outside my window and for a moment, I am feel scared and want to go wake up Mom and Dad. I crawl across my carpet on my hands, the rug rubbing against my knees all rug. I peek the window and in the dark I think I see someone look at me, big and scary. Then I see something smaller at his side. Oh, I ‘m not scared anymore. I know them. I think, “Wait, I’m coming too!”. For a second I think I shouldn’t go. But there is a grow-up out there too. Mom and Dad can’t mad at me if there’s a grow-up. I pull on my tennis shoes and walk out of my room. I’ll just go say hi and come right back in.

Y entonces, se dio la magia que encierra y da toda lectura.

Bueno, pues así como te has bebido y quieres más de esto que de Heather Gudenkauf te he platicado, así me bebo yo a la vida y de la misma forma quiero más -siempre más- de lo que a mí me da.

Esa tarde aderezada por el viento, mientras buscaba la belleza de un atardecer que no llegó, me fui en el libro de alguien que lo dejó así, abierto y solitario para que otro lo leyera.

Así es mi vida, de la que atesoro lo que me da… y también lo que no, porque por algo será.

Y hablando de “atesorar”, sabes cómo se llama el lugar de mi encuentro con el libro de Heather del cual hoy quise platicarte? Treasure Island… Más magia, imposible.

CAJÓN DE SASTRE
“…El título, dame el título”, reclama la irreverente de mi Gaby… y se lo doy, nomás a ella, hablándole quedito y al oído…porque es la única que me pregunta de esas cosas…

Para mi querida Wicha Kaún. Ella sí lee…

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