Nuestra vida líquida

Las ideas de Zygmunt Bauman explicadas con sus propias palabras

Maricarmen Rivera

  • Zygmunt Bauman, fallecido a los 91 años de edad, se había convertido durante las últimas décadas en algo parecido a una estrella pop de la sociología

“La red de los vínculos humanos, tejida en el hilo moral, es cada vez más débil y frágil, y sus texturas se descosen” (Z. Bauman)

Después de un breve receso vacacional, podríamos reanudar la redacción de estos artículos abordando alguno de los tópicos que han envuelto a nuestro país en disturbios y protestas. Pero, sin el afán de minimizar el denso ambiente político y económico en el que nos encontramos, decidimos dedicar estas líneas al filósofo Zygmunt Bauman.

Zygmunt Bauman fue un filósofo y sociólogo de origen polaco. Se le reconoce por haber sido un gran pensador prolífero, escribió gran cantidad de ensayos y más de 50 libros; es considerado el padre de la “modernidad líquida”. Bauman concibió la época moderna como aquella en la que la prisa y el movimiento ya no permiten la solidificación; es decir, la modernidad es devoradora, no nos permite asirnos de algo; nuestros anteriores cimientos ahora se han desvanecido y no hay algo de lo cual podamos sostenernos.

Ya no es sólido el Estado, ni la familia, ni el empleo, ni los compromisos, ni la religión; ahora todas nuestras relaciones (llámense laborales, sociales y familiares) son temporales, pasajeras, con fecha de caducidad. La modernidad no nos ofrece seguridades; por el contrario, hemos creado una sociedad individualista y deshumanizada.

Los hombres modernos nos sentimos desprotegidos pues los pilares que guiaban nuestras vidas se han esfumado. Pero, ¿por qué nos sentimos desprotegidos? Simplemente porque lo estamos, hemos caído en la orfandad. Lo lamentable es que las formas con las cuales hemos tratado de subsanar esa desprotección han resultado igual de ineficiente.

La variedad de religiones protestantes, las relaciones virtuales y la educación a distancia nos han dejado cada vez más lejos del otro. El hombre moderno y posmoderno está en búsqueda de nuevos valores; y para reponernos a nuestra crisis vigente, creemos en lo que sea (feng shui, tai chi, danza árabe, lectura del tarot, entre muchas otras).

Leave a Reply

Your email address will not be published.