Insensibilidad política ante la tragedia

Por Eduardo Ponce

 

Insensibilidad política

Temerosos de que los ciudadanos les cobren factura en las elecciones del próximo año, los partidos políticos tuvieron que ceder ante la exigencia de la gente de que parte del presupuesto de sus campañas se destinen a apoyar a los damnificados del sismo. Morena, a través de su líder nacional, ya había prometido el 20% de lo que le asigna el INE por el sismo de 8.2 y ningún otro partido se había pronunciado en seguir su ejemplo. Ahora con este nuevo sismo y ante el enojo de la gente, se dicen dispuestos a colaborar. Nos queda claro que están lejos de hacerlo como un gesto de sensibilidad y solidaridad, sino que piensan en el costo político. Después de dos días de la tragedia de los mexicanos, hasta los infumables Ochoa Reza y Ricardo Anaya se muestran generosos.

La senadora priista Ana Lilia Herrera había dicho que era un un tema que sin duda habrán de definir los partidos políticos, pero de entrada habría que hacer una reforma legal. El financiamiento está formalizado en la ley acotado a un fin específico y no hacerlo así, sería desviar recursos.
Qué pronto, se pudo. Y es que saben que imitar a Andrés Manuel López Obrador es redituable, aunque después lo acusen de populista.

Mancera y sus dichos

Dos horas antes del terremoto del martes, Miguel Mancera se llenaba la boca al decir que la Ciudad de México era ahora mucho más “resiliente” –terminajo de moda– que cuando los sismos de 1985. Sin embargo, apenas minutos después la ciudad se hundía en el caos, sin que se viera a la policía resolviendo los atascos ni a las brigadas de protección civil llegando las primeras a los edificios colapsados donde, como entonces, fue la respuesta espontánea de voluntarios la que comenzó a hacerse sentir para poner manos a la obra en el rescate, dice Romero Vadillo. Y sí, nuevamente la ciudadanía volvía a dar una lección no solo de solidaridad sino de reacción ante las tragedias. Los políticos, funcionarios y algunos medios de comunicación, recuerdo el caso de la niña Frida que nunca existió, cada uno por su lado tratando de protagonizar su propio papel mientras los ciudadanos se movilizaban para tratar de rescatar a quienes habían quedado bajo los escombros, para hacerles llegar alimento a quienes trabajaban en el rescate, para llevar medicamento, herramienta que facilitara el trabajo. Y los políticos temerosos de salir a cuadro a hacer alguna declaración que pudiera sacarlos de cuadro en los próximos comicios. El pueblo de México vive en estos momentos una tragedia, tragedia que a los políticos no les interesa.

La resiliencia es el «proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras». Tiene razón, Sr. Mancera, a pesar suyo, los mexicanos saldrán adelante para que siga soñando con la presidencia de la República.

paréntesis

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