No todos ven posible separar de forma efectiva a los actores de la 4T con la elección en Morena

Dulce Olvera

El Presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que será despedido del Gobierno federal e irá a la cárcel por delito electoral el funcionario público que intervenga en el proceso de elección interna de Morena para renovar la dirigencia del partido que fundó en 2014.

El mensaje, interpretaron analistas, podría abarcar desde a los más de 17 mil Servidores de la Nación hasta el Canciller Marcelo Ebrard Casaubón, detrás del candidato Mario Delgado Carrillo, o a la Secretaria del Trabajo Luisa María Alcalde Luján, hija de la Consejera Nacional de Morena Bertha Luján Uranga, señalada por los otros dos contendientes, la actual Secretaria en funciones de presidenta Yeidckol Polevnsky y Alejandro Rojas Díaz-Durán, del supuesto uso a su favor de esta estructura de programas sociales rumbo a las elecciones a finales de noviembre.

Los Servidores de la Nación de la Secretaría de Bienestar tuvieron que tapar de sus chalecos el nombre del Presidente. A finales de septiembre, el Instituto Nacional Electoral (INE) llamó a declarar al Mandatario López Obrador, a la Secretaria de Bienestar Luisa María Albores y al coordinador de superdelegados Gabriel García Hernández por la entrega de programas sociales para presuntos actos de promoción personalizada.

La actual presidenta de Morena Yeidckol Polevnsky, la Consejera Nacional del partido Bertha Luján y el Presidente Andrés Manuel López Obrador en agosto de 2018. Foto: Cuartoscuro.

“El funcionario público que haga proselitismo a favor de candidatos, el que presione a ciudadanos para votar por un candidato, el que utilice el presupuesto público para favorecer a candidatos, el que reparta migajas, dádivas, despensas, frijol con gorgojo para apoyar candidatos, tiene que ser sancionado. Sería despedido del Gobierno de inmediato. Y además ya el fraude electoral en cualquiera de sus manifestaciones se ha convertido en delito grave. Va a la cárcel, sin derecho a fianza”, afirmó López Obrador en la conferencia matutina del viernes en línea con lo dicho el jueves.

“No porque me cae mal o porque no es de mi simpatía o resulta que no está con mi candidata o con mi candidato, ahí va la denuncia sin fundamento, sin prueba, también eso es reprobable”.

Para Telésforo Nava Vázquez, académico de la Universidad Autónoma de México (UAM) y especialista en procesos políticos y movimientos sociales, lo dicho por AMLO es para “dar apariencia”, ya que cuando era el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (2000-2006) en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) “ponía candidatos y dirigentes siempre diciendo que no hacía absolutamente nada”. Ahora como Presidente de México ya “dio un manotazo” y sugirió que el método de elección debiera ser por encuesta, por lo que es probable que vengan más acciones como esa.

“Ahí se está metiendo e inmediatamente casi todos se disciplinaron. La clave aquí es quién de los candidatos siente que está más a la diestra del Jefe nato del partido. Representan grupos de poder”, afirmó Nava.

El especialista comentó que el Diputado Delgado, del grupo del Canciller Marcelo Ebrard, se catapultó desde que fue Secretario de Finanzas de la Jefatura de Gobierno (2006-2012); Bertha Luján y Yeidckol Polevnsky “se sienten parte íntima del grupo del Presidente”, ya que “no es gratuito” que, por un lado, una hija de la ex Consejera del Distrito Federal sea la Secretaria del Trabajo y su otra hija, Bertha Alcalde, labore en la Secretaría de Seguridad, y por el otro lado el Presidente “haya defendido” a Polevnsky luego de la revelación de Fundar y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) respecto a su condonación de impuestos de 16 millones 441 mil pesos en 2013.

“Esto pareciera algo sin importancia, pero sí la tiene”, observó el académico. Aunque insistió en que las declaraciones del Jefe del Ejecutivo federal sobre las injerencias en las elecciones de Morena son más “una generalidad para quedar bien”, porque los secretarios de Estado Ebrard y Alcalde “son muy cercanos y necesitarían ser desleales para golpearlos”.

El especialista en grupos de poder y negociación política de la UNAM, Valeriano Ramírez Medina, coincidió en que “da la casualidad” de que la presidenta del Consejo Nacional de Morena, Bertha Luján, es la mamá de la Secretaria del Trabajo Luisa Alcalde, y el Diputado Mario Delgado ha sido el “alfil” del Canciller Marcelo Ebrard Casaubón, cuando era el Jefe de Gobierno de la capital del país (2006-2012) y en diferentes Secretarías, “tratando de impulsarlo a la Jefatura de Gobierno, aunque finalmente no logró cuajar y se les metió Miguel Ángel Mancera (2012-2018)”.

El Presidente López Obrador anunció que enviará una carta a los militantes de Morena para fijar su postura y recordó que “padecimos” de fraude electoral e “injerencia” del Gobierno que “no tiene nada que ver con quienes luchamos por la transformación”.

“Y si hay alguien en el Gobierno que quiere hacer trabajo partidista, que renuncie al Gobierno y que se vaya a hacer trabajo en los partidos”, sentenció.

EL MÉTODO: ASAMBLEAS O ENCUESTA

Por un lado, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena resolvió que la forma “más democrática” de renovar la dirigencia es con las asambleas distritales que se realizarán en los 300 distritos electorales federales del 12 de octubre al 10 de noviembre para elegir a 10 representantes para dar un total de 3 mil delegados presentes en los Consejos estatales y en el Congreso Nacional. Por el otro, el Tribunal Electoral (TEPJF) dio luz verde para hacerlo a través de una encuesta.

La presidenta del Consejo Nacional de Morena Bertha Luján se pronunció a favor de las asambleas distritales. Pero la presidenta de Morena Yeidckol Polevnsky, el Diputado Mario Delgado y el Senador suplente de Ricardo Monreal, Alejandro Rojas, prefieren la encuesta, como propuso el Presidente López Obrador.

Polevnsky aseguró el 29 de septiembre que el padrón está “cien por ciento manoseado, inválido y no genera certidumbre”. Tres días después, el miércoles 2 de octubre, se publicó en la página del partido el padrón con 313 mil 972 afiliados (algunos sin validar), quienes entrarán a las asambleas distritales a través de un Código QR.

“Ya abrimos el padrón. El Secretario de Organización [Leonel Godoy] tiene el padrón y la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia tiene un padrón espejo que nos permitirá comprobar si hay cualquier movimiento fuera de la norma. Lo podremos comparar con nuestro padrón y podremos comparar cualquier cambio indebido”, dijo el titular de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia Héctor Díaz-Polanco en entrevista televisiva.

Díaz-Polanco agregó que “es muy difícil” que haya fraude en las elecciones de Morena “porque hay candados” y “hay piso parejo” entre los cuatro candidatos.

Desde la óptica del analista político Telésforo Nava, el debate sobre el método no es si es más o menos democrático, sino “la disputa salvaje por el poder” en la dirigencia nacional de Morena, desde donde se deciden las candidaturas a cargos en el partido y a elección popular.

“Tiene mucha influencia la dirigencia para poder acomodar a la gente que más convenga”, dijo. “La mayor parte de Morena viene del PRD y eso sucedió en ese partido. Sacaban lo cuchillos y las disputas eran bestiales, y quienes quedaban vivos eran los que iban a tener una candidatura”.

El académico Valeriano Ramírez enfatizó que Morena aún no es un partido político hecho y derecho, sino un movimiento en construcción entorno a su fundador Andrés Manuel López Obrador, quien a pesar de sus declaraciones es el mandón.

“Morena aún no ha podido generar su propia estructura ni propios cuadros. Los que dirigen Morena son los que estaban en las tribus del PRD y que fueron la causa de su destrucción. Morena sin Andrés Manuel se cae. Tiene que divorciarse o corre el riesgo de que en las elecciones de 2021 no tenga la solvencia de mantenerse como partido hegemónico, e incluso que permita el crecimiento de otros partidos”, previó Ramírez.

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