Primero justicia, después perdón, exigen en Coahuila

 

Primero justicia, después perdón, corearon familiares de personas desaparecidas durante el segundo foro para la pacificación y reconciliación nacional que encabezó Alfonso Durazo, propuesto por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, para la Secretaría de Seguridad Pública en el próximo gobierno.

El también senador electo matizó la propuesta de amnistía e indulto que planteó en un principio. Aclaró que no incluye a delincuentes acusados de crímenes de lesa humanidad, desaparición forzada, ejecuciones sumarias, masacres, tortura sistemática, delitos de agresión, feminicidio, trata y tráfico de migrantes.

El perdón aplicará, sostuvo, en delitos no graves o en los que no haya mediado violencia o ferocidad y barbarie, como grupos sociales vulnerados, campesinos que siembran productos ilícitos; niños y jóvenes reclutados o secuestrados por delincuentes, que han sido victimizados por el crimen organizado en sus lugares de origen.

El mensaje de perdón, como primer paso para la reconciliación, no fue bien recibido en esta ciudad, afectada por la desaparición de personas, masacres y secuestros.

La profesora Silvia Ortiz Solís, madre de Fanny Sánchez Viesca Ortiz, desaparecida desde el 5 de noviembre de 2004, cuando tenía 16 años de edad y estudiaba preparatoria, le dijo a Durazo: “Ya basta de atole con el dedo. Ustedes hablan de un plan de paz, ¿cómo lo van a obtener si estamos dañados por la inacción de años, de un hartazgo que lo único que ha logrado es acrecentar el dolor y la ira de sillas vacías y familias rotas? Piden que otorguemos perdón a quien sin mirar atrás dañó una vida, una familia, a la sociedad y al país.

“Lo más sagrado que Dios nos dio es la vida, cada persona es única e irrepetible, y quitarle la vida de esa manera atroz es inconcebible e imperdonable, por eso defendemos el ‘Ni perdón ni olvido’.”

Durazo habló del perdón como un proceso personal que tiene que ver con la paz interior de las víctimas para sanar y seguir adelante con sus vidas, sin olvidar lo ocurrido y con la certeza de que ese eventual perdón no se traducirá jamás en un acto de impunidad por parte del Estado mexicano.

Pidió tener confianza en el nuevo gobierno. Dijo que la estrategia de seguridad pública dará resultados, pues comenzará con el combate a la corrupción.

“En 2000 (al inicio del gobierno de Fox) el país estaba en el lugar 53 del ranking de corrupción mundial, según el Banco Mundial y Transparencia Internacional; seis años después (el panista) lo dejó en el lugar 70; seis años después, (el) de las manos limpias, Calderón, lo dejó en el cien. (Con) Peña (Nieto) estamos en el 135 entre 175 países evaluados y en una de esas salimos con el número 136.”

Además, descartó la posibilidad de buscar acuerdos con narcotraficantes, pues eso es corrupción.

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