El lenguaje político

 

Por Maricarmen Rivera

Esfuérzate por mantener las apariencias que el mundo te abrirá crédito para todo lo demás. (Winston Churchil)

 

 

 

Hablar de cuestiones políticas causa cierta incomodidad y tensión por no compartir las mismas ideas; por ello, muchas personas prefieren evadir el tema y mejor conversar sobre asuntos triviales. Sin embargo, para nosotros, cuando de política se trata, resulta inevitable referirnos a Maquiavelo, el cual, como primer teórico de la política moderna, ha dejado una serie de preceptos para lograr ser buenos gobernantes. Lo que resulta interesante es que dichos preceptos aún siguen vigentes, y las enseñanzas de este filósofo renacentista las podemos seguir constatando en las esferas de la política mexicana.

Según Maquiavelo, el príncipe ha de seguir los principios del valor, fuerza y astucia; además; da mucha importancia al arte de la guerra como medio para lograr mantener un Estado íntegro y próspero; al igual que insiste en la importancia que el pueblo respete y tema a su señor. Como podemos notar, los últimos dos presidentes de nuestro país han sido plenamente maquiavélicos; han gobernado teniendo como base la política del miedo, y, junto con los aspectos bélicos, infundieron temor entre la población, buscando su inmovilización.

Para esta ocasión, nos interesa resaltar que para Maquiavelo el gobernante ha de dar una buena imagen de sus atributos, aunque en realidad no los tenga; y asegura: “Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos”. Si la frase anterior es tomada como base de conducta para el gobernante en turno;  entonces cada vez que nosotros lo vemos frente a las cámaras será necesario recordar que se está esforzando por tener una buena actuación. De igual manera, cuando veamos a varios políticos en un debate y nos cuestionemos sobre el ganador, éste será quien haya tenido la mejor presentación histriónica. En el lenguaje político las mentiras deben sonar como verdaderas y el asesino como alguien respetable. El buen político será aquel que no sabe nada pero cree que lo sabe todo. Finalmente, podemos decir que la política es como el mundo de la farándula, en ella se difunde todo lo que el actor quiere dar a conocer. En fin, considero que estas reflexiones vienen bien en estos momentos de cierre de campañas políticas en donde es necesario mantener una postura crítica ante lo que vemos y oímos. El último acto se acerca y los actores están preparados para su cierre triunfal.

paréntesis

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