Xochimilco clama ayuda a 4 meses del sismo

 

Xochimilco aún luce devastado a causa del terremoto ocurrido el pasado 19 de septiembre. Allí, donde el fuerte movimiento dejó un saldo de 9 víctimas mortales, algunas casas ya fueron demolidas y otras más están en espera de que sus cimientos sean arrasados ahora por máquinas.

Lo cierto es que 24 mil personas damnificadas por las 6 mil viviendas dañadas por el desastre natural -según cifras oficiales- viven sin certeza de cuándo y bajo qué condiciones ocurrirá la reconstrucción.

Las zonas más afectada en viviendas e infraestructura pública son San Gregorio Atlapulco, Santa Cruz Acalpixca, Santa María Nativitas, San Luis Tlaxialtemalco, Santiago Tulyehualco, Santa Cruz Xochitepec y el Barrio de San Marcos.

El Delegado Avelino Méndez Rangel, de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), es señalado por los habitantes de San Gregorio, Caltongo y otros pueblos, de haberlos dejado solos, al igual que el Gobierno federal a cargo del Presidente Enrique Peña Nieto. En cambio, los vecinos muestran agradecimiento por la sociedad civil que siempre estuvo dispuesta a ayudarlos.

El Jefe delegacional acudió a la localidad un par de días después de la tragedia y los vecinos lo corrieron a punta de pedradas, gritos y reclamos por la falta de apoyo que hasta el momento solo había llegado por parte de la sociedad civil.

Hoy la gente no saben cuándo volverá a ver su patrimonio de pie. Mientras el apoyo llega, las personas –muchas de ellas de la tercera edad– se refugian en casas de familiares que les han tendido la mano.

LA GENTE SE FUE DE SAN GREGORIO: SALOMÓN 

Francisca y Salomón, abandonados tras el sismo. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo

Montones de escombro, casas derrumbadas, terrenos limpios en los que antes habitaron familias: así luce San Gregorio, a casi cuatro meses del sismo.

Salomón Galicia Flores tiene 77 años cultiva y vende verduras a las afueras de la Iglesia de San Gregorio. Hasta el pasado 19 de septiembre junto a su esposa comerciaba sus productos, pero hoy Francisca Rosas apenas puede andar con ayuda de un bastón.

El día en que la tierra se sacudió, una barda de piedra del templo religioso cayó sobre el cuerpo de mujer. Los vecinos comerciantes la auxiliaron y finalmente lograron sacarla con una costilla rota y varios golpes.

Comenzaron a trabajar en la venta de verduras cuando don Salomón se jubiló, hace ya varios años. Él mismo cultiva espinacas, apio, acelgas, cilantro, coliflor, zanahoria y papa. Todo ello orgánico, sin gota de agroquímicos.

Desde que ocurrió el terremoto, Salomón lamenta que sus ventas bajaron más del 50 por ciento y cree que se debe a que mucha gente se fue del pueblo por miedo o porque se quedó sin hogar.

“Recién que pasó el sismo veía yo diario salir camionetas de mudanzas”, recuerda.

Su casa, en donde doña Francisca se encuentra día y noche, sufrió algunas cuarteaduras, por lo que los ancianos viven con incertidumbre y temor de que en algún momento se les vaya encima.

“En una casa ya cuarteada, ya no hay confianza, no hay seguridad. Ahí seguimos viviendo, es la única casita que tenemos”, comenta.

La pareja no ha recibido apoyo alguno por parte de la Delegación Xochimilco y los gastos de atención médica de Francisca ya rebasaron los 15 mil pesos. “No me han ayudado en nada: ni para el campo ni para el daño de la casa”, acusa el anciano que es el sustento de su hogar.

Y agrega: “El Delegado de acá de Xochimilco, le voy a decir la pura verdad, nunca ha apoyado aquí al pueblo”.

Ruinas en San Gregorio a cuatro meses del 19S. Fotos: Cri Rodríguez, SinEmbargo

SE HAN OLVIDADO DE QUIÉN LOS LLEVÓ AL PODER: JAIME

Don Jaime Tirso, profesionista jubilado, aquél martes vio caer a pedazos la casa en la que crecieron sus hijos.

En 1971 llegó a habitar ese hogar con su esposa Ángela Enriquez y 46 años después, ambos quedaron atrapados en el espacio donde la losa cayó y formó un triángulo que los salvó tras la fuerte sacudida de la tierra.

Los vecinos rescataron a la pareja y el recuento de los daños quedó en raspones, chipotes, un descalabro de doña Ángela y una casa reducida a escombros.

El hombre de 72 años de edad se siente agradecido por el apoyo que la sociedad civil mexicana, de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Colombia, mostró en medio de la desgracia, pero recrimina que las autoridades no hayan actuado de la misma manera.

“No nos dejaron [los civiles]. Alimentación, todo tuvimos, cobijas y mucha ayuda; pero así del Gobierno negativamente, a lo único que venían era según a hacer limpieza porque iba a venir Mancera a ver lo de la reconstrucción”, acusa.

Con el gobierno de Xochimilco “nosotros no tenemos absolutamente nada” e ironiza” [a Avelino Méndez] lo recibieron aquí bonito, con garrotes y pedradas fue porque él se lo ha ganado. Quisiéramos, como vecinos, tener una plática directamente con él, pero desgraciadamente es otra persona que se le ha subido el poder y que desgraciadamente no sirve para gobernar”.

El señor que actualmente vive en casa de su hija sigue en espera de que les informen qué ocurrirá con la reconstrucción de su hogar y afirma que el Jefe delegacional no debía esperar que lo recibieran “con un ramo de flores”, en cambio, sostiene “se hubiera venido a chingar aquí, a romperse la madre sacando piedras y sacando el escombro”.

“Que se acuerden de quién los subió al poder: el pueblo. Se han olvidado”, recalcó.

LA DELEGACIÓN NO HA APOYADO: MARÍA

Maura Ibañez Villarreal, damnificada indignada. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo

La casa de Maura Ibañez Villarreal, empleada en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), sufrió severos daños tras el temblor que llegó justo en el aniversario 32 de la desgracia de 1985. El techo, piso y paredes se fracturaron, las bardas se derrumbaron y el drenaje fue destruido.

Allí habitaban 8 personas que ahora viven en la casa que un tío les prestó.

En caso de que no cuenten con otro lugar a dónde ir, comenta, el Gobierno les ha asegurado que se buscará la manera de construir de manera que se eviten daños si otro sismo sorprende. Es todo lo que su familia tiene, así que permanecerán allí en la calle Insurgentes.

“Aquí mismo va a ser [la reconstrucción]”, dice.

Al igual que otros vecinos reconoce y celebra que hubo apoyo por parte de los ciudadanos y proveniente del Gobierno de la Ciudad de México. Sin embargo, dice las autoridades locales brillan por su ausencia.”La delegación no nos está apoyando. Todo es por parte de la Ciudad de México y por el Diputado [Leonel] Luna […] Realmente sí deberían de apoyar porque sea como sea el voto les dio. Lo que le hicieron al señor [Avelino Méndez], que lo corrieron, no importa, él debe de dar la cara porque por eso fue elegido por Xochimilco”.

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