En los setenta y ochenta, te la tenías que jugar: Martínez Vite

Gabriel Mejía Pérez y Leonel Robles

Claudia Sheinbaum y Raymundo Martínez Vite

Presentamos la segunda parte de la charla que sostuvimos con el diputado Raymundo Martínez Vite, quien generosamente nos recibió en sus oficinas para platicar largo y tendido sobre distintos tópicos, de su formación tanto magisterial como política, siempre al lado de los líderes de izquierda, sus maestros, dice el legislador. Intentamos acercarnos desde la parte humana  y la parte intelectual, con el fin de saber qué hay detrás del hombre que levanta la voz y toma decisiones que afectan para bien o para mal a los habitantes de la Ciudad de México. Hay, en verdad mucho de qué platicar con Raymundo Martínez Vite, la sola experiencia de haber participado en movimientos fundamentales  de la izquierda en México, da para reconstruir parte de la memoria del México moderno. Por lo pronto esto tenemos.

Una parte de tu formación la aprendiste del movimiento magisterial. Un sector que ha sido muy golpeado en los últimos años

Es importante hacer un análisis de ese movimiento, tuvimos errores. Nosotros criticábamos a los “”charros” por flojos pero, desafortunadamente, cuando llegaron los democráticos a la representatividad sindical, cometieron el mismo error: en lugar de seguir “brigadeando”, de estar al tanto de la problemática de los compañeros trabajadores, creyeron que un puesto en el sindicato era una especie de beca, y la gente empezó a desconfiar de este movimiento. Yo no quise ser miembro del sindicato.

Tenemos un sector educativo poco crítico

El gobierno federal  ha hecho “bien” su trabajo. Antes, los maestros egresaban de una normal  con una plaza de 12 horas frente a grupo como mínimo, es decir,  ya venían con una formación. Ahora, hay maestros que compran las plazas y,  por lo mismo,  no tienen cariño,  vocación a la carrera de docente, amén de la falta de preparación, por eso la caída del nivel educativo. Y con la falsa Reforma Educativa se siguen comprando las plazas, díganme, ¿quién califica los exámenes de oposición?,  la Comisión de Evaluación está formada por los mismos de siempre. La diferencia es que antes el control estaba  dividido entre el SNTE y la SEP; ahora,   sólo en manos de la SEP.

 

¿El proceso formativo te la dio el movimiento magisterial?                            

Me dio la formación sindical, pero la formación política la adquirí en “Estrategia”, una organización muy abierta donde sus miembros venían de distintos lugares: UNAM, Relaciones, Exteriores, la Normal. Era,  en verdad,  un equipo muy amplio.

El diputado Raymundo Martínez Vite, desde la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México

Eran tiempos muy distintos  a los de ahora.

En aquel entonces, en los setenta y ochenta, te la tenías que jugar, incluso para hacer una pinta tenías que andarte escondiendo. Para  hacer política,  teníamos que pagar, pero fue muy importante ese aprendizaje porque te movía el interés real de transformar al país. Ahora invitas a la gente y te dice: “qué me vas a dar por participar”. Se ha pervertido la visión social totalmente.

 

 

 

¿Cómo rescatamos el que militar en la izquierda sea como una especie de vida?

Ahora que ando caminando las calles, les recomiendo a los vecinos,  a los amigos, que lean algún libro,  revista o periódico, pero ellos se están formando a través de lo que  ven o escuchan.  Si  nosotros no realizamos bien nuestro trabajo, pues es lo que enseñamos. Aquí en Tláhuac, la gente le dio oportunidad al PRD de gobernar, pero yo nunca vi que hubiera un gobierno de izquierda gobernando, incluso en el gobierno de Morena veo la necesidad de una formación política sólida. La vida les dio la oportunidad de llegar a determinado cargo y no lo han sabido aprovechar. No han trabajado para la gente ni con la gente..

Es necesario un gobierno desde la identidad en que se han formado. ¿Cómo gobernar desde la izquierda, con valores éticos de la izquierda?

Si la gente nos da oportunidad de representarlos, hay que anteponer los valores a los intereses personales o de grupo. Nuestra idea no es ocupar un cargo para quedarnos con el dinero del pueblo, sino que hagamos realidad los ideales con los que nos preparamos, que la gente tanga derecho a la cultura, teatro, cine,   a un empleo digno, que mínimo tenga oportunidad de irse a un balneario: dar prioridad a la necesidad del ciudadano.

Raymundo Marrtínez Vite con Martí Batres

Es necesario desmitificar el poder como  un acto revolucionario ¿no crees?

Sí. No sé que les pasó a mis compañeros que han gobernado, porque  hemos tenido modelos muy buenos. Tuve la oportunidad de trabajar en las dos campañas, la del 94 y la del 2000, con el ingeniero Cárdenas:  es una persona valiosa, aun con sus problemas.  Recorrí todo el país, y en esos recorridos vi crudeza del sufrimiento, la necesidad. En la sierra de Guerrero, por ejemplo, la gente come quelites, por decir lo menos. Estas experiencias  me hicieron crecer como ser humano.

En 1996, cuando Andrés Manuel López Obrador empezó su gestión al frente  del PRD nacional,  nos mandó a echar a andar las Brigadas del sol. Nos fuimos dos meses y medio a Iguala con los puros viáticos. A los brigadistas del sol  les daban 150 pesos quincenales, que sólo  les alcanzaban para tomarse un refresco, pero no les importaba porque veían en el trabajo una posibilidad de futuro y se metían más a fondo, impulsados desde luego por nosotros que estábamos siempre atrás de ellos. Yo admiro mucho a López Obrador porque es  incansable. Además, desde 1996 cuando recorría las plazas, en cada evento impartía una clase de historia, y estas lecciones fueron penetrando en la mente de cada uno de los mexicanos, como una gotita de agua. Todos los recorridos, desde el 96  hasta ahora, han dejado algo. El político ha perdido la vocación de servir, y nos corresponde volver a rescatar estos valores.

Se ha vulgarizado la política

Sí, en el PRD siempre han existido corrientes, eran corrientes ideológicas, de opinión, donde se generaba  un verdadero debate. A partir del ´97,  se volvieron corrientes de poder. Lo ilustro con un ejemplo:  cuando terminamos  de recorrer  la República con las Brigadas del Sol, regresamos a la Ciudad de México;  Jesús Martín del Campo  platicó con Armando Quintero y René Bejarano para pedirles una candidatura. Se la negaron porque, de acuerdo a su lógica, Martín del Campo no tenía gente que lo respaldara.  Él les contestó que había estado trabajando a nivel nacional para que creciera el partido, y que él no era simpatizante de los grupos de poder. Tuvo que intervenir el ingeniero Cárdenas para que le dieran una candidatura en el Distrito IV de la Gustavo A. Madero, y ganamos esa diputación. Pero los que tenían el control de los grupos en el PRD,  no se arriesgaron  a ir a una elección, ellos querían puestos plurinominales. Voy a exagerar un poco, pero dijeron: “al señor de los tamales lo conoce mucha gente, hay que meterlo como candidato”, es decir,  incluyeron a muchos  sin el nivel político, y ¿qué sucedió?, se arrasó con todas las diputaciones en el DF. Siento que ahí bajó el nivel político y también se pervirtió la política. Lo que importa, desgraciadamente,  es la cantidad de gente que manejas,  no el conocimiento, no la preparación, los valores.

Martínez Vite con su equipo de trabajo.

Regresemos, para finalizar,  a Tláhuac, un territorio olvidado de los gobiernos estatales.

Veo varios factores por esta marginación, no justificada aclaro. El primero es el poco presupuesto designado a Tláhuac,  porque Tláhauc no genera riqueza. No tenemos  industria, que además se agravó con la reforma del gobierno de Salinas de Gortari  al Artículo 27 sobre la privatización del ejido, que ha traído como consecuencia el que la mancha urbana crezca y con ella la problemática del agua. Pero sobre todo han marginado a Tláhuac porque no la ven como una delegación generadora de empleos,  y súmanle la apatía de los gobiernos locales.

 Sin Tláhuac, sin su reserva ecológica, sus mantos acuíferos, la ciudad estaría en riesgo, se colapsaría. Quizá los gobiernos no han estado a la altura para reclamar el derecho de Tláhuac para la subsistencia de la Ciudad de México.

Claro, además si aquí echamos a andar, como se debe,  la producción del campo con un apoyo importante del gobierno, eso produciría riqueza, es necesario recuperar el trabajo agrícola. Aquí la gente sabe de ganado como para implementar granjas,  con las nuevas tecnologías y con jóvenes, de la universidad de Chapingo,  por ejemplo, que están deseosos por asesorarte: es cuestión de voluntad política y, desde luego, acabar con la corrupción, porque estoy con AMLO: si no se acaba la corrupción, el país no caminará.

Qué hay para ti, ahora

En estos momentos, el partido me dio la tarea de ser coordinador organizacional de Tláhuac, y vamos a dedicarle tiempo a esa tarea, vamos a unificar a la gente de Morena, vamos a seguir afiliando con el fin de que siga creciendo el partido. Tenemos que sumarle un buen número de votos a la elección presidencial para que sirva de colchón de modo que se evite un fraude electoral.

paréntesis

 

 

 

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