Va Martínez Vite por candidatura a alcaldía de Tláhuac, este fin de semana

Por Eduardo Ponce

 

Está claro, me parece,  que el reducir los sueldos de los políticos y altos funcionarios no resolvería nuestros problemas de pobreza,  desigualdad y marginación. Serviría eso sí, para no premiar la ostentación y el dispendio con los que los miserables de este país ofenden y violentan  a los más pobres.

Las redes sociales se saturan  con “la estridencia de los escándalos de la corrupción, las acusaciones mutuas de enriquecimiento ilícito, las traiciones, los negocios al amparo del poder,  las mentiras, los fraudes,  las simulaciones”.  Frente a este panorama, ¿qué puede hacer el ciudadano si se encuentra desprotegido ante la falta de una formación política  o de información objetiva de los medios de comunicación para proporcionarle  las  herramientas que lo orienten para actuar contra tanto mal gobierno? Emitir un voto razonado no es suficiente, pero sí el primer paso para sentar las bases en busca de una nación menos desigual, con derechos menos discriminatorios.  Sí, el voto se defiende contra los familiares fraudes electorales, pero también debe dar certeza a la hora de exigir el cumplimiento de las tareas a las que fueron encomendados quienes pidieron el voto a los ciudadanos. En este entendido sabemos que las instituciones son un factor fundamental para que las personas ejerzan su derecho a elegir a sus representantes legitimando al mismo tiempo la idea de gobierno que ellos representan.

El voto es una pieza clave de  un sistema democrático y, aunque no es el único facctor que debe distinguirlo porque la democracia es mucho más que el simple ejercicio de votar, la importancia de este acto es que está directamente relacionado con la capacidad de las instituciones políticas y sociales para, por un lado, articular y agregar intereses y regular y resolver intereses. Así es nuestro sistema político y, por lo pronto, no tenemos otro.

En un intento de buscar la participación más amplia de los ciudadanos, algunos partidos implementan una elección interna donde a través de una votación cerrada,  en ocasiones, o abierta, los ciudadanos  tienen la posibilidad de elegir de entre varias opciones,  bajo  los lineamientos y esquemas establecidos por el partido,  al que los han de representar en las contiendas locales, estatales o nacionales, El Partido de Movimiento de Regeneración Nacional ofrece otra alternativa donde los propios  ciudadanos tienen la posibilidad a acceder a puestos políticos.

Pero todo esto de nada sirve si las reglas no son claras y no están correctamente fiscalizadas para evitar que se anule la voluntad de los ciudadanos. Un liderazgo fuerte puede ser compatible con la democracia interna de un partido, dijo hace poco Ricardo Monreal, el trabajo honesto, la capacidad y la trayectoria deben ser requisitos que se empaten también con esa democracia interna de la que habla el político zacatecano. Cuando uno de estos requisitos falta al perfil de  de los contendientes y se quiere sustituir con una campaña de imagen y ruido, algo anda mal, pero cuando no reúne ninguno de ellos es claro que el ciudadano no sólo no  importa sino que se  ningunea  su inteligencia y  se traiciona  la democracia en cuyo nombre piden el voto.

Este fin de semana se llevará a cabo una encuesta en la delegación Tláhuac, de donde saldrá  el representante de Morena para contender por esta alcaldía el próximo año. Es una contienda de dos: el diputado Raymundo Martínez Vite y Héctor Jiménez. No hay propuestas de los contendientes porque así es el esquema que marca el partido. De modo que las propuestas son el trabajo, la honestidad y la capacidad de resolver conflictos en momentos difíciles. Desgraciadamente para Héctor Jímenez, vale aclarar que es el candidato de Rigoberto Salgado, actual jefe delegacional, no hay competencia. Mientras el trabajo más reciente de Martínez Vite ha sido consistente en la ALDF y en el de campo con la gente tlahuaquense, el escándalo en el que está envuelto el delegado alcanza también a Héctor Jiménez en su calidad, en ese entonces, de director jurídico y de Gobierno de Tláhauc. Ignoro si tenga experiencia en otro campo administrativo o político. No encontré datos al respecto.

La  ciudadanía de la ciudad de México es cada vez más activa y participativa, le corresponde  evaluar estas dos propuestas, basadas, como dije con antelación, en las trayectorias de los contendientes para ejercer el derecho a elegir la que mejor le parezca.

paréntesis

 

2 Responses to "Va Martínez Vite por candidatura a alcaldía de Tláhuac, este fin de semana"

  1. VÍCTOR MANUEL GRANADOS VÁZQUEZ  6 diciembre, 2017 at 8:09 pm

    Estoy de acuerdo que el reducir el salario a los políticos y altos funcionarios no resolverá el problema de pobreza, desigualdad y marginación, pero ante esos millones de mexicanos en pobreza y pobreza extrema, sería conveniente que también los políticos y altos funcionarios, sientan las privaciones, angustias, desnutrición, que padecen los pobres. Además, uno se pregunta ¿por qué muchos quieren ser políticos y altos funcionarios? La mayoría no es por querer un bien para México, van por el poder y el salario. Si los salarios fuesen bajos, estoy seguro que muy pocos quisieran involucrarse en querer tener un cargo político. Otra ofensa, es para los profesionistas, que tienen una licenciatura, maestría o doctorado y no ganan lis sueldos de los políticos, que muchos solo tienen la primaria o secundaria o preparatoria o licenciatura inconclusa. Cada sexenio o trienio se escuchan promesas color de rosa, a nivel local y federal, y la realidad es que estamos peor. El ciudadano está indefenso, tiene en su contra a la delincuencia y a la mayoría de los políticos que muchos están ocupados en su intereses, otros no tienen la capacidad ni idea de como enfrentar los problemas y otros protegiendo al crimen organizado.

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  2. VÍCTOR MANUEL GRANADOS VÁZQUEZ  6 diciembre, 2017 at 8:10 pm

    Estoy de acuerdo que el reducir el salario a los políticos y
    altos funcionarios no resolverá el problema de pobreza, desigualdad y marginación, pero ante esos millones de mexicanos en pobreza y pobreza extrema, sería conveniente que también los políticos y altos funcionarios, sientan las privaciones, angustias, desnutrición, que padecen los pobres. Además, uno se pregunta ¿por qué muchos quieren ser políticos y altos funcionarios? La mayoría no es por querer un bien para México, van por el poder y el salario. Si los salarios fuesen bajos, estoy seguro que muy pocos quisieran involucrarse en querer tener un cargo político. Otra ofensa, es para los profesionistas, que tienen una licenciatura, maestría o doctorado y no ganan lis sueldos de los políticos, que muchos solo tienen la primaria o secundaria o preparatoria o licenciatura inconclusa. Cada sexenio o trienio se escuchan promesas color de rosa, a nivel local y federal, y la realidad es que estamos peor. El ciudadano está indefenso, tiene en su contra a la delincuencia y a la mayoría de los políticos que muchos están ocupados en su intereses, otros no tienen la capacidad ni idea de como enfrentar los problemas y otros protegiendo al crimen organizado.

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