En hermetismo total se reanuda la renegociación del TLCAN

 

Distribuidos en 25 mesas de trabajo, aproximadamente 300 funcionarios de los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá iniciaron este viernes desde las 9 de la mañana la segunda ronda de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), sin hacer declaraciones oficiales.

El proceso se realiza a puerta cerrada en un hotel de Polanco, cuyo personal de seguridad fue reforzado por un discreto operativo de elementos de la Gendarmería Nacional para impedir que personal ajeno a las negociaciones, así como unos 150 reporteros, fotógrafos y camarógrafos de medio centenar de medios nacionales e internacionales que fueron acreditados por la Secretaría de Economía, suban a los salones donde se concentraron los equipos negociadores.

Ni siquiera los empresarios que conforman el llamado cuarto de a lado, que son consultados por el equipo negociador del gobierno federal, sesionan en el mismo hotel ni tampoco se presentaron los ocho senadores que acompañan el proceso, ni el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, quien tuvo actividades privadas.

El único anuncio oficial fue que será cuando termine la segunda ronda, el próximo martes 5 de septiembre, cuando el equipo negociador mexicano informe de los avances que se alcancen a los representantes de los sectores productivos nacionales y a los senadores. También habrá pronunciamientos después de que Guajardo sostenga reuniones tanto a nivel bilateral como trilateral con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Ligththizer, y la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland.

El subsecretario de comercio exterior de la Secretaría de Economía (SE), Juan Carlos Baker, en una entrevista televisiva previa a la ronda, confió en que se pueda logar un acuerdo expedito a finales de año, pues aunque Estados Unidos tenga sus propios objetivos, puntualizó que primero debe ver si México los acepta y segundo cómo encontrar un punto medio al respecto. Estados Unidos, por ejemplo, quiere retirar del TLCAN el capítulo 19 sobre la solución de controversias, pero no puede hacerlo sin el previo consentimiento de Canadá y México.

Para Moisés Kalach, director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales, creado para coordinar el cuarto de al ladodel sector privado, es una buena señal que la parte técnica de la renegociación avance y se mantenga separada de la política, en alusión a las declaraciones de Donald Trump contra el TLCAN. También debe distinguirse entre la salida del TLCAN de uno de los países socios y levantarse de la mesa, dijo.

Hay que separar: levantarse de la mesa, como poner un alto a la negociación eso le toca al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y otra cosa es que alguien se salga del tratado. Son dos cosas diferentes. La negociación sigue en curso y esa es la parte técnica. Lo más importante es que siga su propio nivel y camino. Eso queremos que pase y eso está pasando, indicó Kalach, entrevistado en el hotel donde se lleva a cabo la segunda ronda aunque aclaró que los empresarios sesionaban en otro lado y estaban listos y disponibles para cualquier consulta del equipo negociador.

Grave error, acabar con el acuerdo: Cargill

Acabar con el TLCAN sería un error muy grande, advirtió ayer en Washington David MacLennan, presidente de Cargill, la empresa privada más importante de Estados Unidos.

La eventual terminación del acuerdo podría afectar 10 por ciento de los ingresos de la firma y alertó que el impacto mayor seria para los 15 millones de empleos estadunidenses que dependen del tratado, además de que no descartó que se desate una guerra comercial

Las mesas instaladas abordan temas como acceso a mercado de bienes, inversión, reglas de origen, facilitación, medio ambiente, comercio digital, pequeñas y medianas empresas, transparencia y anticorrupción, entre otros.

En algunas hay ideas muy coincidentes y en otros casos definitivamente vamos a tener que trabajar más para encontrar ese punto y medio, pero de eso se tratan las negociaciones, comentó el subsecretario Baker y dijo que desde que terminó la primera ronda el pasado 20 de agosto y hasta el comienzo de la presente los equipos negociadores siguieron trabajando.

Por otra parte, Gerardo Gutiérrez Candiani, titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), aseveró que si Estados Unidos abandona el TLCAN no afectará dicho proyecto que el gobierno federal lleva a cabo en estados del sur del país para impulsar su desarrollo económico.

A nosotros realmente no nos afecta porque el proyecto está pensado para generar inversión y empleo, combatir los niveles de pobreza y hacer un México más equitativo y con igualdad de crecimiento. Son condiciones tan favorables las de las ZEE que la inversión va a fluir, sea americana o de cualquier otro país, indicó el funcionario, entrevistado en el hotel sede de la renegociación aunque aclaró que no se encontraba ahí para participar en las mesas sino que tenía una cita aparte.

En Boca del Río, Veracruz, Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), dijo que el órgano de consulta del sector empresarial que acompaña al equipo de negociación del TLCAN está tratando de evitar que la política contamine las conversaciones.

Entrevistado al término de la presentación del movimiento Creamos en México en la ciudad veracruzana, el líder empresarial sostuvo que se debe tener claro que existen dos caminos paralelos: el político y el técnico.

Muy temprano, para enterrarlo

En el segundo se ve cómo se pueden resolver los conflictos comerciales que existen, mejorar las aduanas de México y exportar más productos, también la movilización de trabajadores mexicanos en los tres países.

Al ser inquirido sobre la aplicación del Plan B de México en caso de que el TLCAN desapareciera, Castañón dijo que aún es muy temprano, porque la negociación continúa y mientras eso pase tenemos la posibilidad de arreglar, de coincidir, de hacer sinergias.

Expresó que en en toda negociación hay que contemplar una posible ruptura, y ante esa posibilidad los empresarios ven como opciones los otros acuerdos comerciales, en busca de que las exportaciones de México se potencien. Incluso México seguiría exportando a Estados Unidos y Canadá, porque sólo menos de 40 por ciento de lo que exporta el país está bajo las reglas del TLCAN y sólo esos bienes podrían pagar alrededor de 4 por ciento de arancel.

 

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