Corrupción y parcialidad de EPN golpearán al PRI en 2018: politólogos

 

Endeudaron a sus estados, desviaron recursos, crearon empresas fantasmas; uno de ellos, en Chihuahua, se convirtió en accionista de un banco y, como en el Gobierno de Veracruz, presuntamente permitió suplantar con agua medicamentos destinados para la población enferma de cáncer.

Son los ex Gobernadores priistas de la era de Enrique Peña Nieto, seis detenidos y dos prófugos de la justicia; entre ellos el veracruzano Javier Duarte de Ochoa, el quintanarroense Roberto Borge Angulo y el chihuahuense César Duarte Jáquez, a quienes en 2012 el hoy Presidente llamó una “nueva generación política” y que, al cabo de cinco años, protagonizan “uno de los momentos de mayor corrupción que se haya dado en el país”, como considera el investigador Alberto Aziz Nassif, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas).

“Este va a ser uno de los temas más importantes durante el proceso que viene en 2018, porque se ha llegado a tales niveles de gravedad que no se habían conocido, tanto los niveles de endeudamiento, de fraude y de corrupción, que es ya intolerable para la sociedad”, agrega Aziz, que investiga procesos democráticos e instituciones en México.

“En cuanto a su corrupción, probablemente en promedio han sido de verdad más corruptos que sus antecesores”, coincide Andrew Paxman, profesor de la División de Historia del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

“Con el fin del control mayoritario del Congreso en 1997, México perdió un sistema de rendición de cuentas que había causado la caída de docenas de gobernadores hasta esa fecha. Es decir, creció la impunidad. Segundo, hubo más narco dinero en juego que nunca, y mayor interés por parte de los cárteles en surtir a la población mexicana”, agrega el también autor.

En la lista de ex gobernadores con problemas legales hay de sexenios pasados, como el tamaulipeco Tomás Yárrington Ruvalcaba, quien gobernó de 1998 a 2004 y fue detenido este año en Italia por lavado de dinero; o el quintanarroense Mario Villanueva Madrid, detenido desde 2001 por el mismo delito. Y hay, también, integrantes de otros partidos, como el panista sonorense Guillermo Padrés Elías, detenido en 2016 por desvío de recursos y enriquecimiento ilícito, o el ex Gobernador blaquiazul de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso Femat, sentenciado por peculado y uso indebido del ejercicio público, aunque amparado para enfrentar el proceso en libertad.

En los primeros lugares, sin embargo, al menos por grados de endeudamiento público, están quienes Peña Nieto elogió como parte de una “generación nueva” –Duarte Jáquez y Borge Angulo– y quienes incluso lo rodean en la fotografía que tomó con los mandatarios el día de su toma de posesión, en 2012.

“Coahuila, Quintana Roo, Nuevo León y Chihuahua que son cuatro de las cinco entidades federativas con mayor porcentaje de deuda respecto a las Participaciones Federales y, también, son cuatro de las cinco entidades con mayor endeudamiento por habitante”, advirtió en 2016 el Diagnóstico de la Deuda Pública de las Entidades Federativas elaborado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, del Poder Legislativo.

A la fecha, Duarte de Ochoa protagoniza un proceso oral por delitos como lavado de dinero y delincuencia organizada después de meses de evasión de la justicia, mientras que su homólogo, el quintanarroense Roberto Borge Angulo, espera en un penal Panamá su extradición a México por cargos de corrupción.

César Duarte Jáquez, mientras, continúa prófugo de órdenes de aprehensión que lo buscan por delitos tanto de peculado como electorales y, a diferencia de Duarte de Ochoa y Borge, continúa sin ser expulsado de las filas del PRI.

Esto, pese a la insistencia del Comité Ejecutivo Nacional priista de que el partido está “a favor de que los corruptos terminen en la cárcel” y de combatir la impunidad.

“Enrique Ochoa [presidente del CEN priista] se propuso limpiar la casa y lo hizo”, aseguró esta semana el secretario general de la Confederación Nacional de Organizaciones populares priista, el Senador Arturo Zamora Jiménez.

“Desde que llegó a la Presidencia de nuestro partido emprendió acciones decididas de combate a la corrupción y ahora en la Asamblea incluyó una mesa temática para generar propuestas que le permitan al PRI prevenir casos como los vistos con ex gobernadores”, agregó el político.

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